Al pasar los años, todos pasamos por momentos buenos, momentos malos y algunos regulares, sin embargo, cuando nos detenemos a recordar nuestros aciertos y errores, y hacemos una comparación del lugar al que hemos llegado, actividad en la que resaltamos rasgos negativos y muchas veces nos olvidamos de darnos crédito por las cosas positivas también logradas. Es por esto que me he hecho la siguiente pregunta, ¿cómo puedo recuperar el control de mi vida y de mi felicidad?

La respuesta la he ido modificando al pasar los años pero la podría resumir de la siguiente manera:

Teniendo más fe que miedo, siendo agradecida y tomando responsabilidad de mi propia felicidad.

Así mismo, pienso que existen 5 acciones que se han vuelto una especie de credo para mantener el equilibrio en la vida de muchas personas a nuestro alrededor:

  1. No me lamento conmigo misma.
  2. No permito que los errores me convenzan de renunciar.
  3. Me arriesgo, incluso aunque me de miedo.
  4. He parado de poner mi felicidad en manos de otros.
  5. Comencé a hacer más cosas que me hicieran feliz.

¿Agregarías alguna acción? Recuerda que ser feliz es un trabajo de día a día.